Tarta salada de ricotta y espinacas
Una deliciosa tarta salada primaveral, perfecta para llevar de picnic cuando empieza el buen tiempo.
- Dificultad
- Fácil
- Preparación
- 20 min
- Cocción
- 35 min
- Porciones
- 8 Personas
Ingredientes
- Bicarbonato de sodio (caja de 250 g), 2 g
- Espinacas en polvo, 2 cucharadas
- harina para la masa, 180 g
- mantequilla para la masa, 90 g
- azúcar para la masa, 1 cucharada
- sal para la masa, 1 pizca
- yemas de huevo para la masa, 2
- agua fría para la masa, 2 cucharadas
- clara de huevo para pintar la masa, opcional
- ricotta para el relleno, 500 g
- parmesano rallado para el relleno, 50 g
- huevos para el relleno, 2
- sal para el relleno, al gusto
- pimienta blanca para el relleno, 2 pizcas
- nuez moscada para el relleno, al gusto
Preparación
Empieza preparando la masa quebrada. Coloca la harina sobre la superficie de trabajo formando un volcán. Ábrela ligeramente y pon en el centro la mantequilla y el bicarbonato. Trabaja la mantequilla con la harina, pellizcando la mezcla para incorporar la mantequilla a la harina hasta obtener una textura arenosa.
Vuelve a formar un volcán con la mezcla de harina y mantequilla, haz un hueco en el centro y añade las yemas de huevo, la sal, el agua y el azúcar. Amasa bien hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Envuelve la masa quebrada, previamente aplastada en forma de disco, en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos.
Trabaja la ricotta en un bol y añade las espinacas en polvo. Después, incorpora los huevos y el parmesano rallado, junto con una pizca de sal, pimienta blanca y nuez moscada.
Engrasa un molde para tartas, preferiblemente con fondo desmontable. Extiende la masa quebrada con un rodillo entre dos hojas de papel de horno y utilízala para cubrir el molde. Retira la masa sobrante de los bordes.
Rellena la masa con la mezcla de ricotta y espinacas y alisa bien la superficie para obtener una capa uniforme. Hornea a 180 °C durante unos 35 minutos, o hasta que esté completamente cocida y bien dorada.
Retira del horno, deja que se temple, desmolda y sirve templada o fría.
Vuelve a formar un volcán con la mezcla de harina y mantequilla, haz un hueco en el centro y añade las yemas de huevo, la sal, el agua y el azúcar. Amasa bien hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Envuelve la masa quebrada, previamente aplastada en forma de disco, en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos.
Trabaja la ricotta en un bol y añade las espinacas en polvo. Después, incorpora los huevos y el parmesano rallado, junto con una pizca de sal, pimienta blanca y nuez moscada.
Engrasa un molde para tartas, preferiblemente con fondo desmontable. Extiende la masa quebrada con un rodillo entre dos hojas de papel de horno y utilízala para cubrir el molde. Retira la masa sobrante de los bordes.
Rellena la masa con la mezcla de ricotta y espinacas y alisa bien la superficie para obtener una capa uniforme. Hornea a 180 °C durante unos 35 minutos, o hasta que esté completamente cocida y bien dorada.
Retira del horno, deja que se temple, desmolda y sirve templada o fría.