Dulces “de sofá”
La semana de Sanremo es uno de esos momentos que, año tras año, consigue reunir a todos, gracias a las canciones, los looks brillantes más o menos originales y los concursos paralelos al certamen musical. Hay quien sigue el Festival desde pequeño y quien se ha aficionado más recientemente; hay quien comenta todo en voz alta y quien lo ve de manera distraída, pero estar en el sofá con las personas adecuadas y algo rico para comer es algo que pone a todos de acuerdo.
Después de preparar aperitivos salados y pizzitas, no hacen falta postres elaborados ni preparaciones complicadas, sino dulces sencillos, que se cortan en rebanadas o en cuadrados, listos para dejar en la mesita junto al sofá o para disfrutar incluso con un simple servilleta en la mano, saboreándolos noche tras noche.
Después de preparar aperitivos salados y pizzitas, no hacen falta postres elaborados ni preparaciones complicadas, sino dulces sencillos, que se cortan en rebanadas o en cuadrados, listos para dejar en la mesita junto al sofá o para disfrutar incluso con un simple servilleta en la mano, saboreándolos noche tras noche.
Los dulces “de sofá” son precisamente eso: reconfortantes, prácticos y fáciles de preparar incluso con antelación. Perfectos para compartir sin demasiada formalidad y para comer con las manos, quizá entre una canción y un comentario. Bizcochos, roscones y tartas esponjosas son ideales porque se conservan bien durante varios días y mantienen su suavidad, acompañando toda la semana del Festival sin estrés.
Una tarta margherita, un roscón marmolado de cacao y vainilla o una clásica tarta de manzana son ejemplos de dulces que huelen a hogar y hacen que uno se sienta enseguida a gusto. Gustan tanto a mayores como a pequeños, no requieren rellenos complicados y se pueden preparar desde la tarde con las levaduras y mezclas para dulces Ar.pa, llenando el ambiente con ese aroma inconfundible de noche especial.
También los muffins, cupcakes y brownies al horno son grandes aliados: se porcionan fácilmente y cada uno puede coger el suyo, sin necesidad de platos ni cubiertos. Como alternativa, los postres de cuchara como la crema catalana, el tiramisú o los flanes pueden mantenerse siempre en la nevera para sacarlos en el momento oportuno, aunque en este caso recomendamos porciones pequeñas y fáciles de manejar sin apoyo de una mesa.
También los muffins, cupcakes y brownies al horno son grandes aliados: se porcionan fácilmente y cada uno puede coger el suyo, sin necesidad de platos ni cubiertos. Como alternativa, los postres de cuchara como la crema catalana, el tiramisú o los flanes pueden mantenerse siempre en la nevera para sacarlos en el momento oportuno, aunque en este caso recomendamos porciones pequeñas y fáciles de manejar sin apoyo de una mesa.
Durante el espectáculo de Sanremo, en definitiva, el dulce se convierte en parte del ritual: una rebanada mientras se escucha la canción favorita, un bocado distraído durante los comentarios, un segundo trozo al final de la noche. Es una forma sencilla de hacer el momento más cálido y acogedor, de reunir a amigos y familiares para disfrutar de una velada en compañía, entre música y dulzura, sin volverse loco con una carrera contrarreloj en la cocina.
Si lo piensas bien, al fin y al cabo, ¿no son los dulces de sofá pequeños mimos para acompañar una de las semanas más queridas del invierno? Y aunque las canciones cambien cada año, el placer de compartir algo bueno y pasar una noche en buena compañía siempre sigue siendo el mismo.